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El lenguado es uno de los pescados más apreciados en nuestra cocina, por lo que no es extraño encontrarlo en platos de distintas partes del país. Quizá gusta tanto porque su textura es muy suave, ideal para los peques, y tiene un sabor agradable. Además es muy versátil, se lleva a las mil maravillas con una gran variedad de ingredientes y se puede cocinar de muchas formas distintas como rebozado, a la plancha o al microondas. Como es muy gustoso no necesita muchos acompañamientos ni guarniciones. Así que sencillamente con una buena salsa o con unos espárragos o puerros salteados ya es un plato estupendo. Pero, la receta de lenguado menier o a la meunière es una de las formas más populares en todo el mundo de preparar este delicioso pescado. Y como el lenguado es un pescado con un sabor muy característico que no necesita de muchos adornos para convertirse en un almuerzo o una cena fantástica. Puedes hacerlo entero (previamente eviscerado y sin piel si nos lo pides), o bien en filetes. Si lo preparas de esta última forma, será más cómodo y rápido de comer.
Para hacer lenguado de esta manera tan popular, necesitarás 2 lenguados; 1 cucharada de harina de trigo; 6 cucharadas de Aceite de oliva virgen extra (si prefieres el toque clásico debes poner mantequilla en vez de AOVE); Zumo de ½ limón; 4 patatas de tamaño medio; 1 cucharadita de perejil picado; Sal y Pimienta. Pela las patatas y cuécelas durante unos 15-25 minutos junto a un poco de sal. El tiempo de cocción depende mucho del tamaño y del grosor de la patata, así que a partir de los 15 minutos, pínchalas con un cuchillo para comprobar si están listas. Para esta receta no interesa que se cuezan demasiado, que queden blandas pero que se puedan cortar sin romperse. Mientras se cuecen las patatas, salpimienta los lenguados y enharínalos. Resérvalos para cocinarlos justo antes de comerlos.
Corta las patatas ya cocidas en rodajas. Coge una sartén y añade una cucharada de aceite de oliva de España, ponla a fuego fuerte y fríe un par de minutos cada rodaja de patata, para que se queden ligeramente crujientes. Este paso es opcional, pero da una textura muy buena. Coloca las rodajas de patata en los platos, dispuestas para poner los lenguados encima una vez los hagamos. Pon a calentar 2 cucharadas de aceite de oliva español en una sartén a fuego medio-fuerte y fríe los lenguados por ambos lados hasta que estén dorados. Estarán listos en pocos minutos, ya que el lenguado es un pescado muy fino. Retira los lenguados de la sartén y ponlos sobre la cama de patatas. Sin cambiar de sartén, baja el fuego al mínimo. Ahora añade el resto del aceite de oliva de España a la sartén y espera a que se caliente. Añade el zumo de medio limón y el perejil picado. Mezcla todo bien y deja que se cocine durante un par de minutos, así los jugos que soltó el pescado se mezclarán con la salsa. La salsa ya está lista, viértela sobre los lenguados y las patatas.
Lomos de rodaballo a la plancha con alcachofas
Por su carne blanca, grasa fina de textura gelatinosa y su fácil cocinado, el Rodaballo es un producto muy apreciado en gastronomía, y está muy presente en la carta de la mayoría de restaurantes y asadores. En guisos, asado a las brasas o cocinado en el horno, tiene muchas posibilidades, ya que es un ingrediente versátil. Afamado por las preparaciones parrilleras del norte, al horno es una de sus recetas más populares. En cuanto a los aspectos nutricionales, es bien valorado, ya que por su contenido en ácidos grasos Omega 3 se considera como un pescado azul, aunque en realidad es un ingrediente semigraso cuyo porcentaje en ese ingrediente no llega al 5% de su peso, al igual que otros pescados como el besugo, la lubina o la dorada por lo que para los nutricionistas es un pescado blanco.
Para esta receta necesitarás un Rodaballo de unos 2 kg; 2 dientes de ajo; Perejil al gusto y 6 Alcachofas en conserva. Barnizamos una parrilla bien caliente con aceite de oliva y cocinamos los lomos de rodaballo durante 4 minutos por cada lado, comenzando por la piel. Mientras se van haciendo, picamos el ajo y el perejil y hacemos una ajada. Cuando hayamos hecho el pescado por ambos lados, echamos la ajada sobre el rodaballo por el lado de la carne. Mientras se cocina el pescado, sacamos los corazones de alcachofa de su conserva, los cortamos por la mitad y los guisamos durante 5 minutos con un poco de vino blanco y un poco del líquido de la conserva. Los servimos como guarnición. Esta receta de lomos de rodaballo a la plancha con alcachofas va estupendamente con un vino blanco. Como ya lo hemos incluido en la guarnición, no necesitáis más para disfrutar de este delicioso pescado blanco, en familia o con amigos. Ideal para una comida ligera, sin renunciar al sabor.